septiembre 16, 2012

28/09/2012

Y logro percibir tu presencia. Adorarla, perderme, ahogarme en ella. Saborear tu sal en mi lengua rosada marcada por tu agua. Sabes diferente, dulce. No, amargo. Sabes al olvido que esquivo todas las noches. Que aparece preguntando por mi. Sabes diferente, no sabes a mi.

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